¿Son muchos 40 años? ¡Es tu renacer!

¿Son muchos 40 años? ¿Muchos para quién o quiénes? La edad es tan relativa, sin embargo lo más valioso de cumplir o tener cuarenta años es y debe ser cómo los viviste.

Cuando miramos el calendario y echamos la cuenta atrás nos damos cuenta que vamos sumando edad, pero con ello experiencias, amores, anhelos, deseos cumplidos y no cumplidos.

Y en sí un sinfín de amores, emociones, gratitudes e incluso adversidades y noches de desvelo, llanto y lágrimas. Todo lo anterior parte de la vida de cualquier ser humano.

Sin embargo, para algunas mujeres o —casi—todas, la edad es más que un número. Es el parteaguas o la finalización de un ciclo, de una temporada o época. Pero, ¿qué tal que los cuarenta es el tiempo de renacer?

¡40 años tiempo de renacer!

Nos pasa a todes que a veces creemos que nuestro tiempo se ha terminado, que no habrá más tardes llenas de sol porque todo luce como nubarrones u oscuros.

Y las nubes son significado de abundancia, de traer el agua a los campos que están deseosos del refresco que les provoca la lluvia y entonces todo se transforma en vida, florecer y renacer.

40 años tiempo de renacer. Sobre todo a las mujeres nos pesa la edad, pero solo suelen ser paradigmas o estatutos que han permanecido en nuestras sociedades latinas por años.

Sin embargo, no significa que cumplir 40 años no sea el tiempo de renacer. De retomar nuestras pasiones llenas de brío y de nuevos comienzos que nos habrán de dar dicha, plenitud y felicidad.

40 años tiempo y momento de confiar y creer

Con la suma de años llegan esos momentos cada vez más lúcidos para confiar y creer en nosotras mismas, mismos. Llega ese tiempo donde la experiencia es un arma que nos puede conducir de mejor manera por el camino que deseamos recorrer.

Con la edad las inquietudes se vuelven realidades tangibles porque pasamos del anhelo a la acción. Actuamos para ser felices, libres y sobre todo para sentirnos y sabernos amadas principalmente con nosotres mismos.

El amor propio es una de la virtudes que se acrecienta con los años. Porque dejamos de escuchar voces ajenas y pasamos a escuchar solo la voz y las notas y mensajes de nuestro corazón.

Los años nos dejan de importar así como las opiniones o la validez de algunos, porque validamos nuestras emociones y le damos peso y valor a nuestras decisiones erradas o correctas pero propias y personales.

Junto con la edad y los 40 años nos damos cuenta que sentir mucho es una virtud. Que entregarnos por completo es un valor que siempre hemos ocultado pero que es nuestro.

Y reconocemos que con los 40 años la edad significa amar más, creer más, confiar muchísimo sin detenernos a pensar en los juicios o suposiciones improvisadas de alguien más.

Somos nosotres las únicas importantes.

40 años

Sentir miedo y dolor está bien

Y también junto con la edad, la experiencia y los años nos damos cuenta que tener miedo, sentir dolor, angustia y frustración está bien.

Que todas las emociones son válidas, que hay días donde nos sentimos princesas o príncipes y otras sapos. Y también está bien.

Ningún ser humano se siente feliz, pleno y exitoso los 365 días de un año. No. Porque la adversidad es parte de la dicha y de los días gloriosos donde nuestros corazones y almas se sienten completos y solo llenos de gratitud.

Gracias por los 40 años de mi amor:

  • Primero que nada a Dios. Por crear a tan majestuoso ser humano, tan maravillosa mujer con todo y sus miedos y limitaciones.
  • A mi reina de reinas Chenchita. Mi amadísima y también majestuosa mujer que es doña Ausencia. Con su alegría y su corazón tan bello el mundo ya es mejor cada día. Infinita gratitud por cuidar y abrazar cada día a mi amor.
  • A don Ángel, que puso su amor para la creación de mi amor. Gracias por amarla tanto.
  • Inmensas gracias a todas las personas que colaboraron para que mi amor sea la inmensa mujer que es. Sea la hija tan generosa que es y sobre todo para que sea el ser humano tan brillante que es y que sigue construyéndose.
  • Y, obvio, el más grande gracias a mi amor por ser leal, paciente, honesta, deschavetada, amorosa, prudente, sensata, sensible, imprudente muchas veces. Gracias a ti, mi amor: por creer y confiar en ti aún en los momentos de impaciencia e inquietud.

Te amo hasta el cielo y volver. Felices 40 años, mi amor. Que tu sonrisa siga siendo la luz de mi corazón muchos años más.

Con inmenso amor, Ál de M Norberto.