‘One Mississippi’: la comedia oscura sobre una madre lesbiana con doble mastectomía.

La capacidad de Tig Notaro, quien se designa a sí misma como dark comic, de mostrar sin pudor las cicatrices (tanto físicas como emocionales) que le dejó una doble mastectomía después sufrir cáncer de mama,  llamó la atención de Louis C. K., que tras su show en Targo (Los Ángeles) le pidió si podía lanzar el audio, que acabó vendiendo muchísimas copias. Además, en posteriores shows de stand-up, incorporó el recurso de mostrar el resultado de la doble mastectomía, que después aparecería también en su serie ‘One Mississippi‘, impactando a la audiencia, pero también restando el peso de la negatividad que pudiera significar pasar por algo así.

El show, concebido por la comediante y actriz abiertamente lesbiana y madre de dos hijas, Tig Notaro, y Diablo Cody (con la supervisión ejecutiva de Louis C. K.), tiene el poder de transformar el dolor y los traumas en la comedia más negra del mundo. De hecho, es más dramática que la mayoría de series de este género. Tanto que el primer episodio logra dejar al más cínico con un nudo en el estómago para después arrancarle unas buenas carcajadas.

Inspirada en las vivencias de Notaro, la historia de ‘One Mississippi‘ arranca con el regreso de Tig a su hogar natal en Nueva Orleans tras la repentina enfermedad de su madre, que está hospitalizada. A partir de este suceso, y con solo seis episodios, nos sumergimos en el pasado de Tig, los recuerdos de su madre, la extrañeza ante la pérdida de un ser querido y las tensas relaciones con su padrastro Bill (John Rothman), que se suman al propio drama personal de la protagonista, a la que le han realizado una doble mastectomía sin reconstrucción y que padece otros problemas de salud.

Con una honestidad cruda, ‘One Mississippi‘ es capaz de conmoverte hasta las lagrimas al mismo tiempo que lanzas una carcajada por la barbaridad que acabas de presenciar, pues Notaro exprime sus propios miedos (el cáncer, la muerte y el dolor) para reírse de ellos, logrando escenas hilarantes, negrísimas, surrealistas, en las que no sabemos cómo reaccionar, pero que irremediablemente mantienen a la audiencia en un estado de encantamiento permanente por lo que no te la puedes perder.