‘Los tontos y los estúpidos’: Una geometría circular de la condición humana

‘Ficha técnica’

Director/guionista: Roberto Castón

Fotografía: Juan Miguel Azpiroz

Nacionalidad: Española

Reparto: Roberto Álamo, Cuca Escribano, Fidel Betancourt, Aitor Beltrán, Nausicaa Bonnin, Josean Bengoetxea, Lucía Gutiérrez

Duración: 91 min.

Productora: Bitart New Media / Ilusión Óptica / ICAA

Web oficial: http://www.lostontosylosestupidos.com/

Calificación: 6,8 / 10

¿De qué va?

A lo largo de la historia del cine, hay multitud de películas que han surgido a partir de la improvisación, gracias a un ejercicio de casualidad. Este es el caso de ‘Los tontos y los estúpidos’, que debe su original planteamiento a un dinero que nunca llegó.

Como explica su director, la cinta: ‘Está rodada de esta manera en gran parte porque no había el presupuesto que nosotros teníamos para rodarla de una manera convencional. En 2010 y 2011 estuvimos intentando conseguir diferentes apoyos institucionales y coproducciones y tuvimos que tomar la decisión de o no hacerla o hacerla de otra manera. Ese proceso creativo y de repensar la película, intentar que funcionase igual o mejor incluso, fue la parte más difícil a nivel creativo’.

Para confirmar eso de que la crisis agudiza el ingenio, el director Roberto Castón decidió rodar la misma historia de una manera minimalista. Así surge la estética de ‘Los tontos y los estúpidos’, similar a la línea visual de la trilogía americana de Lars Von Trier o a la de Louis Malle en ‘Vania en la calle 42’.

La película se estructura a partir de cuatro personajes. Miguel (Aitor Beltrán), un joven psicólogo homosexual que tiene miedo de abrir su corazón. Lourdes (Nausicaa Bonin), una cajera perdida entre pasillos, ofertas y amores desafortunados. Paula (Cuca Escribano), una mujer de su casa superada por el hastío diario y su marido Mario (Josean Bengoetxea) que apaga sus frustraciones consumiendo demasiado alcohol.

A través de estos cuatro personajes (y sus circunstancias) Roberto Castón realiza una radiografía de la existencia.

Deseos frustrados, obsesiones que nos complican la vida, la aceptación de lo absurdo de la vida –y la muerte-, pasión, amistad, sexualidad…casi todos los temas importantes están condensados en dos historias diferentes pero complementarias.

En las complejas relaciones que se establecen entre los personajes destaca el tema de la sexualidad. Castón se acerca a este terreno con el ánimo de derribar clichés. La película nos muestra la naturaleza polimórfica de la sexualidad. De este modo, la cinta navega entre distintas formas de sentir y enfocar la sexualidad.

Así podemos ver como Miguel está cansado de acudir a chats para encontrar hombres con los que acostarse…y decide realizar una suerte de experimento familiar junto a Lourdes.

A su vez, la cajera tiene que cuidar de una madre que está enferma de cáncer pero que cree que está sufriendo una metamorfosis corporal que le está convirtiendo en hombre…y en el caso de Paula, Miguel y sus dos hijas, se establece una relación interconectada, inquietante y repleta de aristas.

La principal virtud de la película tiene que ver con su estilo narrativo. Castón realiza un estupendo ejercicio de metacine en el que nos podemos perder. Ante el espectador no aparece ningún elemento que pueda perturbar el mensaje. Solo un grupo de actores mimetizados en sus personajes y abriendo su corazón…cine en estado puro.

‘Los tontos y los estúpidos’ – Tráiler

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