Quiero sanar y sentir paz

¡Me siento aturdido! No es una persona ni una situación en concreta, es el día a día. Quiero sanar y sentir paz.

Necesito ser yo, que mis decisiones sean solo pensando en mí y en mi bienestar y no sentir que vivo en modo de supervivencia y de alerta 24/7 sin rumbo, sin camino, sin mis pasos y decisiones firmes y claras.

Anhelo retomar mi individualidad, creer que todo lo que hago es correcto para mí y para mis ojos e intentar agradar a más de una persona porque me siento dentro de un bosque oscuro y desolado, y no es así.

Mi amor propio lo he dejado de lado y no puedo seguir sosteniendo esa creencia de que los demás me importan más que yo mismo. Por que no puedo estar bien para alguien si no lo estoy para mí, conmigo.

Me veo al espejo y me siento aturdido, por momentos atónito y muy impaciente. Y cómo no.

Quiero sanar

Quiero sanar y sentir paz. Lo que sea que signifique eso, sin embargo, sí sé que debo de soltar, dejar ir y avanzar.

Sea lo que sea que implique soltar. Independientemente de lo que deba soltar o cómo deba avanzar porque hoy en día mi vida luce como si fuera una eterna pesadumbre llena de angustia.

Necesito genuinamente sonreír, sentir alegría, candor, verme lúcido, reconocerme humano. Y no solo solo sobreviviendo.

No está bien ni mal si en este momento después de las pérdidas y de buscar razonar todo lo vivido en los últimos 365 días me ocupo de mí, de mis ojos brillando, de esbozar una sonrisa genuina y procurar mi dicha individual y personal.

Siento que me desquebrajo, que una y otra vez me rompo en mil pedazos y, sin embargo, sigo buscando hacer lo correcto y no lo que necesita mi ser que es tener conciencia, amor para mi mismo.

Quiero sanar y sentir paz para no percibirme lleno de culpas ente lo que debo y lo que quiero.

Después el tiempo dirá si es un sentimiento demasiado egoísta.

Quiero sanar

Sentir paz y certidumbre

Entre tanta confusión que incluso me impide dormir, descansar y auto repararme, anhelo certidumbre, confianza y paz.

Quiero sanar para poder abrazarme a mi mismo sin miramientos, sin ese dejo de dolor que también luce interminable y no lo es.

No quiero sanar porque sí, sino porque mi organismo físico y mental lo necesita con urgencia, me lo pide a gritos. Y no tiene que ver con una o más personas, sino con días llenos de adversidad y angustia que es demoledora.

Me siento devastado. Desmoronado.

Necesito sanar y priorizarme

Quiero sanar y sentir paz: consuelo, compasión, fe y misericordia. ¡Esperanza!

Me aferro a mi fe, confío en que llegarán esos días de quietud, donde el sol luzca espectacular y yo puedo mirar al cielo con gratitud y sin pena o culpa de sentirme a plenitud.

Gracias a mi madre que me enseñó a escribir, a redactar y hablar de mis heridas sin parecer débil o irresponsable al dolor ajeno.

Aprecio este momento de mi vida y, así como deseo sanar y sentir paz; también anhelo dicha y plenitud para todas las personas que me han acompañado en el último año a pesar de que en mucho momentos ni siquiera yo me he podido elegir y priorizar.

Dios nos acompaña siempre y nos llena de su misericordia. Amén.

Gracias: quiero sanar y priorizarme nuevamente.

Y anhelo y deseo lo mismo para todas las personas que me aman y que amo.

Amor para todos. Paz en nuestros corazones. Quietud en nuestros sueños.