Desconocemos si nuestros calzoncillos son tan magnéticos como los de la firma australiana Miroslav -que orgullosamente airean la procedencia japonesa del algodón del que están hechos-. Sin embargo no hemos podido más que rendirnos a la imaginación de sus creativos publicitarios.
Una habitación de hotel, un hombre dormido y un asistente del servicio de habitaciones con una clara atracción hacia la ropa íntima... No te decimos "ná" y te lo decimos "tó"....