Lucha en aceite

La dieta mediterránea, el flamenco, los castellers y la cocina francesa son sólo algunas de las últimas manifestaciones declaradas como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO. Pero a todas éstas hay que sumarle una que además de curiosa ha resultado ser todo un descubrimiento tan morboso como homoerótico: el wrestling en aceite turco. Conocido comúnmente como lucha en aceite o lucha en grasa, es una tradición casi milenaria que se celebra en Kirkpinar. La lucha turca es una modalidad exclusiva de hombres. Sus luchadores, conocidos como pehlivan, que significa héroes, se lanzan al campo con todo su cuerpo embadurnado en aceite, con el objetivo de sobar y tocar a su adversario hasta conseguir derribarlo.Ataviados sólo con un pantalón y unas cintas de cuero llamadas kisbet, que sirven de agarre para vencer a su oponente, los luchadores pelean unos con otros por hacerse el dueño del cinturón de oro ganador. Considerado como un evento para fomentar el diálogo y la acción social, para los más curiosos el festival de la lucha en aceite es algo más. Observar a un montón de hombres fornidos y con cuerpos aceitosos y resbaladizos que luchan, se tocan y se retozan unos con otros es todo un espectáculo, digno de ver, observar y disfrutar. Y si se pudiera, participar.Si quieres sabes en qué consiste esta tradición milenaria, echa un vistazo a las fotos.







La dieta mediterránea, el flamenco, los castellers y la cocina francesa son sólo algunas de las últimas manifestaciones declaradas como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO. Pero a todas éstas hay que sumarle una que además de curiosa ha resultado ser todo un descubrimiento tan morboso como homoerótico: el wrestling en aceite turco.

Conocido comúnmente como la lucha en aceite o lucha en grasa, y con una tradición casi milenaria, la lucha turca es una modalidad exclusiva de hombres. Sus jugadores, conocidos como pehlivan, que significa héroes, se lanzan al campo con todo su cuerpo embadurnado en aceite, con el objetivo de sobar y tocar a su adversario hasta conseguir derribarlo.

Ataviados sólo con un pantalón y unas cintas de cuero llamadas kisbet, que sirven de agarre para vencer a su oponente, los luchadores pelean unos con otros por hacerse el dueño del cinturón de oro ganador.

Considerado como un evento para fomentar el diálogo y la acción social, para los más curiosos el festival de la lucha en aceite es algo más. Observar a un montón de hombres fornidos y con cuerpos aceitosos y resbaladizos que luchan, se tocan y se retozan unos con otros es todo un espectáculo sexual, digno de ver, observar y disfrutar. Y si se pudiera, participar.

Si quieres sabes en qué consiste esta tradición milenaria, echa un vistazo a las fotos.




La dieta mediterránea, el flamenco, los castellers y la cocina francesa son sólo algunas de las últimas manifestaciones declaradas como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO. Pero a todas éstas hay que sumarle una que además de curiosa ha resultado ser todo un descubrimiento tan morboso como homoerótico: el wrestling en aceite turco.

Conocido comúnmente como lucha en aceite o lucha en grasa, es una tradición casi milenaria que se celebra en Kirkpinar. La lucha turca es una modalidad exclusiva de hombres. Sus luchadores, conocidos como pehlivan, que significa héroes, se lanzan al campo con todo su cuerpo embadurnado en aceite, con el objetivo de sobar y tocar a su adversario hasta conseguir derribarlo.

Ataviados sólo con un pantalón y unas cintas de cuero llamadas kisbet, que sirven de agarre para vencer a su oponente, los luchadores pelean unos con otros por hacerse el dueño del cinturón de oro ganador.

Considerado como un evento para fomentar el diálogo y la acción social, para los más curiosos el festival de la lucha en aceite es algo más. Observar a un montón de hombres fornidos y con cuerpos aceitosos y resbaladizos que luchan, se tocan y se retozan unos con otros es todo un espectáculol, digno de ver, observar y disfrutar. Y si se pudiera, participar.

Si quieres sabes en qué consiste esta tradición milenaria, echa un vistazo a las fotos.

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