Personajes 2006

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Redacción / 30-12-2006

El juez estrella de la Audiencia Nacional no es sólo relevante por su trabajo al frente de la lucha contra el terrorismo, sino por hacerlo aguantando además una presión extra por su vida privada. Ejemplo de rigor y discreción, Fernando Grande-Marlaska hizo pública su homosexualidad el pasado junio, consciente de que desde entonces estaría en el ojo del huracán.

Casado desde hace poco más de un año, ha sabido llevar su relación sin proselitismo ni exhibicionismo, ‘como una pareja heterosexual’, dijo, con la discreción propia de su profesión. El ejemplo del juez es quizá el mejor exponente de la ley de parejas homosexuales. Un texto que el propio juez calificó de pedagógico y necesario para educar a las generaciones venideras. Un superjuez

Álvaro Pombo es una de las voces más personales y únicas de la literatura española. Filósofo del mundo homosexual, siempre se ha esforzado en compaginar novela y ensayo con gran acierto, empeño que se ha visto recompensado con el Premio Planeta de este año por su novela ‘La fortuna de Matilda Turpin’.

A pesar de que su homosexualidad es un tema muy recurrente en sus discursos y entrevistas, Pombo se reconoce a sí mismo como un escritor de pluma, pero sólo de escribir. Porque aun siendo una de las voces insignias del mundo gay, esto del ambiente parece no encajar con su persona

Al colectivo transexual ya le tocaba cobrarse la deuda del olvido. Tradicionalmente marginados, este año comenzaron a dar los primeros pasos hacia la igualdad legal y social. La futura ley de identidad de género regulará el derecho de los transexuales a la rectificación de su sexo de acuerdo con su realidad social. Y todo esto gracias a hechos como la boda entre las transexuales Sabrina y Ángela, (‘un toque distinto a la sociedad’), las iniciativas de Carla Antonelli o el impactante documental ‘Alondra: historia de una transexual’ emitido en Cuatro. El ‘transexual power’ se empieza a notar

Elegido candidato a la alcaldía de Madrid por el PSOE. Desconocido por el gran público dado su discreto puesto como director de la Oficina Económica del Presidente, este economista madrileño de 49 años puede dar más de una sorpresa. Heredero del socialismo de corte liberal e ilustrado, moderado en lo económico y avanzado en lo social, afirma querer dirigirse ‘a los jóvenes, a los que buscan una vivienda, a los que viven solos’.

Dicen que rechazó el puesto de ministro de Economía por miedo escénico y porque no quería ver su vida privada expuesta. Dos años después parece haberse decidido por lanzarse de lleno a la piscina. Estaremos atentos

Es uno de los evangelistas más influyentes de Estados Unidos y amigo personal del presidente Bush. O era, porque este año Ted Haggard fue pillado en un renuncio y tuvo que reconocer públicamente que era gay.

Abanderado opositor del matrimonio homosexual, llevaba una vida secreta al margen de su mujer y sus cinco hijos incompatible con lo que predicaba. Un chapero declaró a los medios de comunicación haber mantenido relaciones sexuales con él y le acusó además de consumir metanfetaminas. Dada la presión mediática que se organizó, al evangelista no le quedó más remedio que confesar la verdad: ‘Soy culpable de inmoralidad sexual, soy un pecador y un mentiroso y hay una parte de mi vida repugnante y oscura contra la que he luchado durante toda mi vida adulta.’ Sirva esto como ejemplo de la moral eclesiástica

Polémico, vitriólico y extremadamente desagradable, el radioprovocador más famoso de las ondas hertzianas ha estado en el ‘candelabro’ durante todo el año. Atizando a diestra (Gallardón, ABC) y a siniestra (todo lo que se asome por ahí), Federico Jiménez Losantos ha llevado a lo más alto la popularidad de la radio obispal, COPE.

Encantados con sus resultados habrán quedado los obispos, no pocos prohombres del PP, y sus compañeros de emisora, aplicados militantes de la homofobia, César Vidal o Cristina López Schlichting.