A pesar de los derechos civiles que posee el colectivo lgtb y de que una gran parte de la sociedad asume la homosexualidad con normalidad, no hay que dejarse engañar, ya que la realidad es otra muy distinta. La mayor parte de la sociedad española no sólo no asume la homosexualidad, sino que ni siquiera ve ni tiene contacto con el colectivo.
A pesar de ello, lo que sí es cierto es que en España se respira un aire de libertad que no tienen otros países europeos y que, por lo menos de manera "formal", la homosexualidad está aceptada socialmente. Ese es uno de los motivos que atraen a los turistas gays a nuestro país.