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Por su parte, Morocha Amorocha no se cansa de hablar de sexo durante su estancia en la casa. Por eso, y por la incapacidad de Mueble O'Algo para masturbarse como es debido, decide darle unas clasecitas de amor propio. En la hilarante escena vemos de todo, pero lo mejor de todo es cuando al final, al grito de "¡Que la fuerza me acompañe!", Morocha Amorocha utiliza la espada de Obi Wan Kenobi como vibrador, estimulador de clítoris en forma de delfín incluido.

La Casa de los Dibujos