Los habitantes que están en la casa-espía además tienen que guardar un secreto que, en el caso de ser descubierto, puede ocasionarles la pérdida de derechos como concursantes "potenciales".
Este el caso de Ángela y Laura, que están casadas pero deben ocultarle a los demás compañeros ese aspecto. Ambas vienen de Elche -aunque Ángela es de origen mejicano- y seguro que su misión les trae más de un quebradero de cabeza.