O si no que alguien nos diga por qué The Edge se reserva su ropa interior más cuqui y provocativa para ir a los combates. Que está claro que cuando uno cuida hasta esos ínfimos detalles es porque no deshecha la posibilidad de volver a casa acompañado.
Suerte que no le hemos visto todavía los modelitos de tanga con flecos y lentejuelas que comienzan a pegar fuerte entre los seguidores del Playgirl, que tanto horterismo seguro que nos acaba seduciendo.

La WWE en España