Y además de su cara bonita, en la serie José Álvarez, con un par de años menos, también tuvo la oportunidad de protagonizar varias escenas de cama. En ellas, ya lucía con mucha soltura ese cuerpo de niño, hoy ya algo más adulto, y que iba a resultar ser su pieza televisiva más valiosa.
Y aunque lo conozcan por su cuerpo o lo insulten por la calle, como dice el propio José Álvarez, él seguirá encantado de escuchar los insultos porque eso supondrá que su personaje es muy creíble.