Mientras, las otras cuatro amigas desconocen que la buena y casi virginal Arlet esté pegándosela a su novio de toda la vida, y encima con Dani, amiga ya de todas.
De esta manera, al mismo tiempo que Joana, Paula, Lídia y Cruz están viviendos sus infidelidades particulares, justificadas por el hecho de ser fieles a sí mismas, Arlet está viviendo su propia infidelidad y descubriendo algo de ella que hasta ahora desconocía, su incipiente lesbiandad.