Suecia siempre aporta canciones muy importantes al Festival de Eurovisión, y este año no ha sido menos. Charlotte Perrelli -que ya ganó hace nueve años en Jerusalén y cuenta con el apoyo de buena parte de los Eurofans- también es una firme candidata a uno de los primeros puestos del concurso.
Esta artista multiplatino -y no sólo por su nuevo tinte- ha recibido un par de grammys en Alemania y, pese a que la canción que presenta podría parecer demasiado típica, es de las que más aplausos arranca.