Británico de profunda fe cristiana, Bear Grylls siempre ha querido que las cosas se hagan de forma natural.
De ahí que acordara con su mujer, Shara Grylls, que su último hijo -de los tres que tiene- naciera de parto natural en su propia casa. Sin anestesia y sin ayuda, con lo que tiene que doler eso.
Si es que por algo dicen eso de que la fe mueve...

Bear Grylls