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En el afán por representar el mayor número de realidades sociales dentro de la TV, Gran Hermano ha reclutado un par de concursantes que se salen del habitual modelo social.
Por un lado encontramos a Dadi, legionario de 24 años, Ceutí pero residente en Almeria y con un nervio un poco exasperante. Parece la reencarnación del machismo, aunque una vez se lo ve dentro del grupo es afable, escucha todos los comentarios y no parece fomentar ninguna trifulca.
También encontramos a Andalla, senegalés residente en Galicia y también musulmán como Dadi. Se considera un "aventurero por necesidad" y en Gran Hermano busca una solución a sus problemas monetarios y los de su familia.