Una vez que comienzan los juegos de dominación, puede pasarse a actividades más "serias". La lluvia dorada es uno de los clásicos. Realmente entraría en el mundo de las parafilias, pero lo incluimos en el SM puesto que parte de esta práctica va unida a la humillación.
Para realizar este juego, más que estar relajado, hay que tener muchas ganas. Se puede comenzar a practicar echando el orín por el cuerpo y, poco a poco, atreverse a tomar contacto con el pis en la cara y boca. Desde luego, este juego no es apto para todos aquellos escrupulosos que no soportan salir del baño sin lavarse las manos.
Un truco que se puede realizar para que la lluvia dorada dé más juego es beber, durante todo el acto y una horas antes, mucha agua y/o cerveza.
Nota: La lluvia dorada se convierte en algo mucho más excitante cuando el pene del que la hace se encuentra en semierección.
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Introducción al Sado