Mitchell y Cameron son una pareja que se adoran.
Tras mucha lucha han conseguido hacer realidad uno de sus sueños: aumentar la familia. Todo gracias a la adopción de su primera hija, Lily, de origen vietnamita.
A pesar de sus diferencias y formas de ser, Mitchell y Cameron no pueden vivir el uno sin el otro. Y qué mejor resultado de su felicidad que educar un niño en común.