Aunque no es la primera vez que unas fotos de Scarlett Johansson crean polémica. Hace unos meses posó desnuda junto a Keira Knightley y Tom Ford (él vestido) en la portada de Vanity Fair. Se trataba del número anual de la revista que fue encargado a ex diseñador de Gucci y a la fotógrafa Annie Leibovitz.