Compartir en:
Aunque para su familia y amigos, Scott se había declarado abiertamente homosexual desde los 18 años, ante sus compañeros de equipo y facultad había mantenido un silencio absoluto.
Y es que parece ser que St. Bonaventure es otra de la típicas universidades americanas que mucho de fiestas y drogas pero poco de romper prejuicios sexuales, dado su enorme carácter conservador y demasiado religioso.