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Una atractiva cicatriz en el labio superior derecho y una nariz que, sin ser demasiado prominente rompe el prototipo de las clásicas narices, son los rasgos más característicos de Joaquín Fénix.
Todo ello, unido a unos ojos azules muy penetrantes y que te llegan a atravesar, han convertido a Fénix en uno de los chicos malos del cine que más gusta a su audiencia.
Y precisamente esos rasgos duros y marcados fueron los que lo llevaron a participar en la peli 'Gladiator', al acercarse mucho al estereotipo del hombre de la antigua Grecia.

Narices grandes pero atractivas