Este es uno de los casos que debido a su potencial y desmedido impacto recomendamos no visualizar en exceso. Uno de los sex symbols de la pasada década que mejor se conserva en la actualidad -cosa que por otro lado es normal, si como parece el cupo de fealdad lo cubrió antes de los diez años- era un verdadero callo de cría. Nos vamos a abstener en la descripción del asunto porque nos pican los ojos cuando la miramos de más.

La rara infancia de los famosos