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Es cierto, las anteriores declaraciones no bastan para acrecentar estos cuchicheos, aunque a nosotros nos suena a la típica historia en la que no cuentas lo que quieres pero fantaseas sembrando la ambigüedad. Sin embargo, el mismo Zac Efron intensificaría tal cotilleo.
Según el periodista que entrevistaba a Wayne en su mansión, Zac apareció de una habitación trasera, saludó a todos y le dedicó un "¿Qué tal mi negro?" a Wayne, para después chocar palmas, darle un abrazo y un pedazo de beso, que sin ser propiamente en los labios, parecía tener muy poco de fraternal. ¿Cómo os quedáis ahora?