Compartir en:
Claro está, para los madrileños la búsqueda del chulazo de oro también puede tener resultados más que positivos, porque mirad qué maromos se pasean por las calles de la capital.
A la izquieda el enigmático Ángel. Poco se sabe de él, pero nos quedamos con su cara de pocos amigos y el piercing del pezón. Sugerente y malhumorado, como a nosotros nos gustan.
A la derecha, otro ángel, pero de nombre Adaisito. Con sus 18 años ya luce este palmito veraniego. Además, es un chico abierto que busca colegas para salir y tomar algo, ¿A qué esperas para proponerle una cita?