Compartir en:
A pesar de que su estatura es una de las más bajas entre los modelos masculinos, eso no ha sido impedimento para convertirse en la fantasía de muchos hombres y mujeres.
Su cara de ángel, una belleza lujuriosa y la imagen de niño malo con la que le suelen vender, lo han consolidado como el sueño erótico de muchos gays.
Y según el propio Sayers ha dicho, está "orgulloso" de ser todo un objeto de deseo para el colectivo homosexual.