Desde el otro lado del mediterráneo llega este melillense con ganas de llevarse la banda a casa. Sin embargo, aunque el listón de los candidatos no sea demasiado alto, él es uno de los que está a la cola de los más guapos.
No obstante, y como a todos, le deseamos -como en el teatro- ¡mucha mierda! Ya se sabe que en estas cosas todo es cuestión de suerte.