
Además de ser una mujer que destaque por sus curvas, Rachel Weisz se ha convertido en una actriz poco prodigada públicamente pero con una gran proyección cinematográfica.
Aunque sus comienzos fueron en el teatro, no tardó mucho en cambiarse a la gran pantalla con 'Belleza Robada' de Bernardo Bertolucci.
Su primer reconocimiento sería en 1999 gracias a su papel protagonista en 'La Momia'. Dos años después volvería a repetir con la segunda parte, 'El Regreso de la Momia'.