La marca sueca Cheap Monday es una de las más revolucionarias del momento. No sólo por sus pitillos en negro, rojo o cuadros, sino por un polémico logo que muchos han calificado de "satánico". Bjorn Atldax, uno de sus creadores, niega la relación diabólica pero reconoce en sus prendas un fuerte sentimiento anti-cristiano. Para disgusto del Papa, los precios de Cheap Monday son económicos.