A lo largo de su carrera Alison Goldfrapp se ha caracterizado por haberse currado disco tras disco una estética muy particular. Su gusto por el cabaret, lo bizarre y el cine clásico también le han llevado en ocasiones a inspirarse en iconos lésbicos de toda la vida para confeccionar sus atuendos, como cuando editó 'Black Cherry' y adoptó un rompedor estilo inspirado en la cantante y actriz alemana Marlene Dietrich.