
Como ya te hemos dicho antes, el marido de Pink es Carey Hart, motociclista de profesión. El chico no está nada mal, pero no te hagas ilusiones porque Pink afirma que su matrimonio durará para siempre. El secreto del éxito de su matrimonio lo achaca a que no se ven nunca.
Muchos pensarían que no verse es una razón para que el matrimonio se tuerza y salgan los cuernos por todas partes. Pues no, para Pink es perfecto porque así ni discuten ni se pelean. Por cierto, por si no te has dado cuenta, sí, el marido de Pink se pinta el ojo.