Tres trajes completos, dieciséis blusas y más de veinte pares de zapatos ideados por el artista forman parte de esta amplia muestra. Las prendas, pese a no ser el único reclamo, sorprenden por su original y vanguardista diseño, que no se aprecia al completo en los documentos gráficos del artista al ser en blanco y negro.
En la exposición también podrán contemplarse portadas de revistas de la época, fotos dedicadas por María Félix o Maurice Chevalier, y carteles, como el de su montaje de 'El amor brujo' entre otras reliquias.

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