
Sebas Alonso / 3-12-2007
El primer gran disco de estos 10 a?os de Chueca.com seguramente fuera el mejor disco de Madonna. Y es que el petardismo se refin? durante los 90 gracias a ella. La diva gay, tan hortera como siempre la hemos conocido, se vest?a definitivamente de madurez. Despu?s de recibir un Globo de Oro por 'Evita' a la mejor actriz (de comedia o musical, eso s?) y sobre todo de dar a luz, Madonna recapacitaba sobre la fama y la vida con mucha m?s elegancia y perspectiva que en 'Like a Prayer'.
Los arreglos trip-hop, sobre todo de mano de las cuerdas de Craig Armstrong en 'Frozen', las guitarras post-punk en 'Ray Of Light' o el house en 'Skin' casaron perfectamente con temas adaptados del sanscrito, temas casi a cappela como la final 'Mer' y reflexiones sobre la fama tan bonitas como 'Drowned World'. Le sali? tan bien que fue casi un milagro.