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Si para Mika este ha sido su año de ascenso, a nuestra siguiente invitada -que va mucho más sobrada- le ha dado tiempo a ascender y caer en picado en el mismo tiempo. No hablamos de otra que de Amy Winehouse.
'Back to Black' también ha sido una de las mayores sorpresas del 2007, aunque nada en comparación con haber conocido la turbulenta y revoltosa personalidad de Amy.
Además de sus locuras y broncazas por alcohol, drogas y demás adicciones, la británica nos ha enseñado cómo en nuestra década se puede conseguir el efecto atemporal de las canciones soul de los cincuenta. Confiamos en que el año que viene Amy recuperará el vuelo y seguirá sonando bien alto.

Los discos de 2007