Convertido ya en un referente sexual, Mulkay no sólo ha querido ser el objeto de deseo de las mujeres sino también el de los hombres. Por eso, él y su hipermusculado cuerpo se han lucido en varias portadas de revistas gays.
A esto, hay que sumarle un par de campañas de underwear con las que su entrepierna se ha convertido por momentos en la más vista y deseada.