Algún fetiche debe tener el fotógrafo con los morritos, puesto que la mayor parte de los niñatos lucen unos labios de impresión. Grandes, bien formados, rosaditos y, seguramente, blanditos y jugosos.
Todo un detalle que da cuenta de lo que Tim Ricks se ha preocupado por conseguir un resultado morboso y elegante a un tiempo.

Provocateur Calendar 2010