Compartir en:
Aunque esta práctica no sólo se queda en echarse fotos con muñecos conseguidos en las tómbolas de las fiestas del barrio. Sylvain Norget intenta llegar a la identificación absoluta con estos bichitos convirtiéndose él mismo en un hombre-conejo.
Es ahora más comprensible el hecho de que haga de fotógrafo y de modelo, pues imaginaos lo difícil que debe ser explicarle a otra persona cuáles son las poses idóneas para conseguir estos inquietantes resultados.

The Naked Rabbit Project