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Lo más en diseño, lo más en ecología y lo más práctico todo en uno... ¿Es posible? ¿Será que hemos muerto y resucitado en el paraíso? Pues no, esto es un juguete que cuesta un ojo de la cara y que seguro que hace las delicias de La Reina (del pop, claro) ya que por fin va a poder contar uno a uno los cuatro minutitos de los que tanto habla.
El funcionamiento es tan sencillo como el de las presas del río Segura: coges agua (con sal, mejor, que le gusta más) la metes en el relojito y te dice la hora. Simple, ecológico y en varios colores, entre ellos en el preferido de los eco-friendlys, transparente.

Gadgets over the rainbow