Con el apoyo de algunas grandes empresas de estética y belleza masculina, Ricco Rimus Muller hizo todo lo que pudo para convertirse en el ganador, a pesar de que muchos no apostaran demasiado por él.
Y cuando lo consiguió, Ricco se quedó sin palabras y hasta se echó a llorar de la emoción. Temblando de los nervios y la adrenalina que fluiría por su cuerpo, Ricco dijo estar "muy feliz por representar a Suiza en un concurso internacional".

Míster Gay Internacional 2009