No sabemos que se ha tomado Miguel Ángel Sánchez para presentarse a estos menesteres. Con 22 añitos y 1,97 metros de altura no se le puede negar al chaval que está hecho un toro. Sin embargo, su angulosa cara y su empumucado cardado no le pondrán las cosas demasiado fáciles en el certamen.
Que no se lamente, porque muchos estarán encantados de ponerle mirando a su comunidad. Después de todo la cara no es tan, tan importante... ¡Bueno, sí! Pero pueden hacerse excepciones.