Tras su elección como nuevo Míster Gay Internacional 2009, Ricco Rimus Muller, sucediendo en el trono al argentino Carlos Melia, no ha querido perder el tiempo en mostrar a su público cuáles fueron sus atributos físicos, aunque no muy notables a priori, que también han contribuido a hacerle ganador.
Por eso, ni corto ni vergonzoso, se ha plantado ante la cámara para quedarse en pelota picada.