Y es que qué tendrá que ver la velocidad con el tocino. El ejemplo de Ángela y Sabrina viene a aclarar uno de los errores más frecuentes: utilizar las expresiones "identidad sexual", "orientación sexual" e "identidad de género" con el mismo significado. Nada más lejos de la realidad.
La primera hace referencia a la conciencia propia de pertenencia a un sexo, ya sea el masculino o el femenino. Hasta hace bien poco, se creía que venía determinada únicamente por los genitales. Hoy sabemos que la formación de la identidad sexual se fija en las etapas de concepción, gestación e infancia de una persona. La identidad de género hace referencia a un asunto estrictamente sociocultural. Viene a ser la categoría sexual con la que nos sentimos identificados dentro de nuestra cultura. La orientación sexual es la atracción o preferencia hacia uno u otro sexo con independencia del género con el que nos identifiquemos. Se sabe que es durante la infancia y la preadolescencia cuando queda fijada y hay más clases de las que piensas...