Como en todo, los comienzos de Michael no fueron fáciles: "tenía que dibujar también mujeres, porque sabía que aunque yo sólo quisiese dibujar hombres, me tacharían de gay. Me costó bastante comenzar a dibujar lo que yo realmente quería dibujar". Y es que, pese a que nació cerca de una de las ciudades más grandes del mundo (Nueva York), vivió su infancia en un ambiente de lo más represivo.