De la ropa interior pasó al desnudo integral, momento en el que debió dar el todo por el todo y empezar a darse cuenta de que para ser un buen modelo debes convertirte en el objeto de deseo del público.
Y vaya si lo aprendió, pues a partir de entonces empezó a explotar su faceta más pícara y sátira, ganando puntos sexys a puñaos.