Lily Tomlin y Meryl Streep fueron las encargadas de presentar el Oscar honorífico que se le concedió a Robert Altman en la ceremonia de 2006.
El director de 'El juego de Hollywood' fue uno de los que mejor partido dramático supo sacar a la Tomlin. Por su personaje de Linnea Reese, en 'Nashville', la actriz consiguió una nominación al Oscar. Inolvidable fue también su personaje de Doreen Piggot, esposa de un borrachín Tom Waits en la obra maestra de Altman 'Vidas cruzadas'.