No sólo de sexo vive el hombre y por ello Howard no fotografía solamente momentos sexuales. En el libro se puede disfrutar de fotografías con una carga amorosa importante. Chicos que comparten un rato de sus vidas mirando a la nada permaneciendo, simplemente, juntos.
Juegos y risas en los que el ¿cariño¿ se deja ver y donde cada empujón es un gesto tierno de aproximación al otro.

'Private Moments'