Los lácteos también están muy presente en nuestro imaginario, quizá por su asociación con la virilidad y con el propio semen. El yogurt se puede utilizar como sustitutivo del helado o de la nata, pero si dispones de los medios necesarios te proponemos un nuevo plan.
Cleopatra se bañaba en leche de burra y tú puedes convertirte en su discipulo. Cierto es que el burro ibérico está en vías de extinción, así que te ofrecemos una alternativa. La primera opción es llenar tu bañera con briks de leche, aunque te puedes dejar mucho dinero en el camino. La segunda, mucho más económica, es meter a tu pareja en la ducha y derramarle una botella de leche sobre su rostro y sobre su pecho para, posteriormente, lamerla de su cuerpo.