Al mismo tiempo que rodaba 'Spider-Man', JamesFranco empezó a hacer papeles dentro del cine más indie y filogay.
De adolescente homosexual enamorado de un hombre mayor en la fallida 'Blind Spot' (2002) a gigoló en el burdel de su madre en 'Sonny' (2002), el debut tras las cámaras del actor Nicolas Cage. Sin olvidar dos pequeños papeles en dos olvidables comedias: 'Mother Ghost' (2002), donde hacía del 'chico del monopatín', y la desconocida 'You Always Stalk the Ones You Love' (2002).