Y si por delante ya decimos que no está nada mal, su parte trasera lo reafirma. Porque hasta en mar adentro, donde Button estaba haciendo un poco de nudismo, una cámara puede llegar a pillar ese momento en que te quitas los pantalones para dejar que la gravedad ponga las cosas en su sitio.
Lástima que los recovecos de su yate no dejaran disfrutar de más cacho de buena carne.