Aunque lo suyo es la velocidad y correr sobre el asfalto tapado de los pies a la cabeza, cada vez que puede aprovecha para darle un buen respiro a su cuerpo y a su piel.
Y los que bien le conocen dentro de la pista, agradecen su liberación estando fuera de ella. Aunque sus medidas no sean precisamente de escándalo -tampoco es necesario ya que el mono no le dejaría lucirlas- Jenson Button está para -como dicen algunos- hacerle unos cuantos favores.