Aunque su vocación por ahora es la de actor, unos años antes Kellan Lutz también tuvo su etapa de modelo. Y de esa etapa conserva ese cuerpo serrano con el que se luce corriendo por las calles de Los Ángeles.
Así, los viandantes que se lo crucen por la calle podrán alegrarse la vista con unos buenos pectorales, unos abdominales que se intuyen bien fortalecidos y unos músculos oblicuos de la cadera en plena forma.
Vamos que Kellan Lutz es lo que se llama un monumento andante digno de mirar y admirar.